miércoles, 26 de octubre de 2016

No me gustan las despedidas

No, de verdad que no me gustan, en absoluto.
He tenido malas experiencias tras varias despedidas y con malas me refiero a dejar de ver a la persona, a perder el contacto y eso me pone muy muy triste.

Dentro de unos días me toca despedirme de alguien, es una despedida a medias, porque me despido de un compañero, pero gano un amigo, un amigo que sé que va a estar ahí si lo necesito, que sé que voy a seguir viéndole, pero aún así me pone triste.

La gente no lo entiende. No entiende que me ha acompañado en muchos momentos, que si necesitaba un mínimo ánimo me valía con mirarle, que me alegraba las tardes que pintaban aburridas, que me hacía reír cuando estaba cansada o saturada, que solo sabiendo que él estaba ahí, aunque no fuese a mi lado me animaba y me hacía poner aún más ganas.
Nos picábamos y solo eso ya conseguía que las cosas fuesen de otra manera, todo pasaba más rápido, todo era más divertido.

Sé que no voy a ser capaz de decirle todas estas cosas en persona, porque no quiero que me vea triste, quiero que me vea contenta por él, porque sé que es un cambio bueno en su vida, así que he decidido escribirlo aquí (aunque probablemente no lo lea).

Ya no va a ser lo mismo, hace tiempo que las cosas no son como al principio, pero seguíamos juntos y eso me levantaba el ánimo. Ahora nos quedamos cada vez menos y se me va uno de los tres, y me afecta, sí, qué le voy a hacer soy así de sensible (o de tonta, según como lo veáis).

M: Quiero que sepas que te voy a echar mucho mucho de menos. Voy a extrañar nuestro café (o mejor dicho el tuyo solo) de las cinco menos cuarto, nuestras miradas cómplices, las tonterías, los enfados sin razón y las reconciliaciones, las veces que nos esperábamos solo para salir juntos (que eran todas), tus chicles justo antes de entrar, tus abrazos casi obligados... Que te voy a echar de menos y aunque te siga viendo ya no va a ser lo mismo. En poco tiempo hemos vivido mucho juntos y te has convertido en alguien muy importante para mí. Y para terminar lo que he dicho al principio, se va un compañero, pero se queda en mi vida un amigo. TQ.

Y eso, que no me gustan las despedidas...