domingo, 8 de noviembre de 2015

Sinsabores

Cuéntame un cuento.
Érase una vez... No, un cuento de ahora.
Era un día lluvioso, un día de esos que no quieres recordar.

Así es como empieza mi primer y de momento único libro. Solsticio de verano. Hace ya cuatro años que lo escribí, era muy muy adolescente, en él hablo de amores pasajeros, de ilusiones, de amistad, de familia, en ese libro hay una parte de mí. No hay mucha gente que sepa que he escrito un libro y de los que lo saben, pocos lo han leído. No necesito que lo lean, no es nada del otro mundo, es un libro escrito por una adolescente de hormonas revolucionadas y mil pájaros en la cabeza, pero solo el hecho de saber que lo he escrito ya dice algo de ellos. ¿El qué? Que son o han sido importantes en mi vida y he tenido la suficiente confianza con ellos como para contárselo.

No me arrepiento de haberlo escrito, me ayudó mucho en su momento, me hizo tener más confianza en mí misma, sentirme realizada, feliz. No todos los días se consiguen escribir 700 páginas que tengan sentido entre ellas, que sigan una trama, que tengan un planteamiento, un nudo y un desenlace. También me ha ayudado recientemente, porque lo puse en el currículum y es algo que llama la atención a las personas de recursos humanos. Algo extraño lo sé.

Hace tiempo que no tengo tanta inspiración seguida, quizás porque no me ha pasado nada digno de expresar, me gustaría poder volver a tenerla. Lo que suelo escribir (y eso que últimamente no escribo demasiado) son poesías, aunque son poesías largas, que parecen más una pequeña narración con rima. Sí, señores, he vuelto a mis inicios y son mis inicios porque de pequeñita rimaba, tengo poesías guardadas que son un desastre, pero un desastre "mono". Con lo de mono quiero decir que no es lo mismo leer una poesía mala de una persona de veinte o treinta años, que leerla de una niña de ocho, en el primer caso te ríes, en el segundo caso piensas "que cosa tan bonita". O al menos yo lo haría.

Últimamente me estoy resguardando en recuerdos, en canciones, en mí misma, me estoy cerrando en mi burbuja. Por fuera parezco la misma de siempre, por dentro la cosa es diferente. Supongo que es lo que tiene que pase el tiempo y que tengas no muy buenas experiencias. Pienso en positivo, sí, pero hay temas en los que debes ser realista o te arriesgas a meterte una buena leche. Eso son mis sinsabores, los hay de todo tipo en mi vida, en el amor, en la amistad, en el trabajo, en la universidad... no voy a entrar en detalles, ya habrá tiempo para eso. Esta entrada no tiene mucho sentido, no sigue una línea, pero me apetecía escribir y he puesto lo primero que se me ha pasado por la cabeza. Además son las tres y media de la mañana, hora española, no me pidaís mucho más.

No sé quién leerá esta entrada, para quién lo haga, no sé si me conoces o no, si me conoces quiero saber que me lees, me haría mucha ilusión, por eso te pido que me escribas por alguna red social o por whatsapp "sinsabores". No te voy a pedir ninguna explicación, no te voy a decir qué te parece mi locura de blog, nada, solo es una manera de que yo sepa quiénes estáis ahí. Que por cierto, aunque no lo he dicho antes, gracias.


Sois geniales. Una entrada más. Un chin chin por vosotros.

Besitos:)

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